Por José Fernando Ballesteros
La Feria Internacional de Turismo vuelve a ocupar Madrid del 21 al 25 de enero de 2026 y, más allá del calendario, confirma algo que el sector viene sintiendo: el turismo ya no se discute solo como “actividad económica”, sino como un sistema que impacta territorio, empleo, cultura, vivienda, agua, energía y convivencia.
Para América Latina, la feria importa por una razón central: allí se negocia el lenguaje con el que el mundo nombra nuestros destinos. Y cuando el lenguaje cambia, cambian las prioridades de inversión, la manera de vender “lo auténtico” y el tipo de visitante que llega.
Qué es FITUR 2026 y por qué el calendario importa
FITUR abre el año turístico con una dinámica dual: días pensados para profesionales y un fin de semana que acerca al público general a las tendencias y a la conversación global del viaje.
Por eso, FITUR no debería leerse como un desfile de stands, sino como un mapa de poder: qué países llegan con agenda clara, qué regiones llegan a mostrar sin discutir impactos y qué debates se dejan fuera.
México, País Socio: una señal estratégica para la región
Que México sea País Socio de FITUR 2026 envía un mensaje claro: América Latina no solo es mercado emisor o receptor, sino actor político del turismo global.
El desafío es compartido por toda la región: convertir diversidad cultural y natural en valor turístico sin vaciar de sentido a las comunidades que la sostienen.
Del stand al dato: innovación, digitalización y el riesgo de la moda
La tecnología ocupa un lugar central en FITUR 2026. Gestión inteligente de destinos, datos, automatización y eficiencia energética prometen ordenar el sector, pero también pueden concentrar beneficios.
Si la digitalización no incluye a pequeños prestadores y economías locales, la innovación termina siendo extractiva.
Conectividad: el verdadero cuello de botella
La conectividad aérea sigue siendo la infraestructura invisible del turismo. FITUR es, en ese sentido, un espacio donde se negocia quién entra al mapa y quién queda fuera.
Lo que FITUR 2026 deja como tarea
El turismo del futuro no será el que más grite, sino el que mejor responda a la pregunta que atraviesa la feria: ¿viajar a dónde, para qué y a costa de qué?